Desde hace un rato estoy rabiosa de alegría ... !!!
Ha sido un domingo redondo, y, emulando a mi querida
Naida, ahí va la crónica (aunque os animo a pasaros por su blog, porque ella sabrá, seguro, sacarle jugo a tanto "ruidito" con los movimientos aprendidos...):
Pues bien, 9:30 de la mañana y yo acabada de duchar y esperando que la secadora escupiera el choli para meterlo en la mochila y tomar un té antes de salir de casa, cuando suena el móvil... mensaje de Naida "bar Pichi, lérida 41, como soy así de rara ya estoy aquí"... "stachicastáfatal" pienso yo cuando me avalanzo sobre la secadora para ver si ya ha hecho su trabajo y me puedo ir... al cuerno el té!! ya tomaré un cortadillo en el bar ese...
Da gusto coger el metro un domingo por la mañana, eso sí...nada que ver con los días de entre semana... aunque tengo que decir que tampoco entonces suelo ir en metro... eso de ir en metro está en la lista de buenos propósitos del 2009, "hoy toca" pienso...
Llego al bar en cuestión. Con "zona habilitado para fumar", leo en la puerta. O sea, un garito de 3 por 3 lleno de humillo y gent del barri... fantástico para una acabada de despertar... y me encuentro a Naida a punto de dormirse delante de un café con leche a medio tomar...
Y luego llegan las
Hydrus, que no conocía, y que me siento encantada de haberlas conocido... cafes y bocatas varios, relatos de agujetas y pops y locks del día anterior... y al salir, Sonia de
Zaghareets, y para el Institut del Teatre, falta gent!!
Allí,
Maria, Eva, Noemí, Belén,
Amaru,
Mel, mi querida
Jessi... tantas preparadas para otra sesión con Sharon (bueno, para mí la primera, ellas venían del sábado)...
Y empieza la clase... la sonrisa y buen humor de Sharon se contagia... hace casi 3/4 de hora de estiramientos, como buena tribalera, y luego empieza a experimentar con tribal americano, cabaret, un poco de "happy dance" ( no sé como llamarlo, seguro que Naida le pone un nombre)...y te encuentras dando saltos y grititos infantiles... y sonidos guturales... en fin, solo si se va a una clase se puede explicar...
Ha sido formidable ... Sharon es única, es cercana, es coqueta, es encantadora ...
Y gracias a ella (y un empujoncito de Eva Tallada, por supuesto), he decidido que, definitivamente, no puedo dejar de bailar ... here i go again!!